jueves, 6 de noviembre de 2014

LA TRILOGÍA DE NUEVA YORK

LA TRILOGÍA DE NUEVA YORK - Paul Auster

"Nada más intenso que el terror de perder la identidad."
Alejandra Pizarnik

"Ni la muerte, ni la fatalidad, ni la ansiedad, pueden producir la insoportable desesperación que resulta de perder la propia identidad."
Howard Phillips Lovecraft

Me encuentro ante el más complejo reto que un libro haya puesto ante mí. Realizar una reseña sobre esta obra de arte de la literatura, sin caer en lo típico, en el halago fácil, o directamente en la estupidez, no va a ser fácil.

Los lectores de este blog, saben que Paul Auster es una de mis debilidades. Hace algún tiempo reseñé La Noche del Oráculo y hubo quien me preguntó por qué había escogido esta novela para hablar del brillante escritor, cuando habían obras mayores como Leviatán, Tombuctú, Brooklyn Follies, o La Trilogía de Nueva York, entre otras. La respuesta es sencilla: La Noche del Oráculo era el único libro de Auster que había en mi biblioteca personal, y por esta tonta razón, fue el primer libro que leí de él. Sin embargo, fue como abrir la caja de Pandora, y ahora ya no puedo parar. Me llamó la atención la sintaxis impecable, y su capacidad de conducir la historia hasta niveles oníricos. No había leído nada igual, pensé.

La Trilogía de Nueva York lleva esa atracción por lo onírico hasta niveles metafísicos. Es una excelente obra Postmoderna que hace un interesante viaje por los lindes de la identidad, de la propia identidad. La novela está dividida en tres partes, o relatos: La Ciudad de Cristal, Fantasmas y La Habitación Cerrada.



En La Ciudad de Cristal, Auster convierte en literaria una situación curiosa que le pasó en su vida real: un escritor recibe la llamada errónea de un sujeto que pregunta por un detective. En la vida real, Auster contestó que se trataba de una equivocación, que allí no vivía ningún detective. Sin embargo, esa idea le sirvió para plantearse un y si...
De modo que el protagonista de este primer relato, que se encuentra en un momento de su vida en el que "no siente atracción por la muerte, pero tampoco le interesa en demasía la vida", acepta el reto del azar y se hace pasar por Paul Auster, un detective. El resto de la historia debe ser descubierto por ti lector. Sin embargo, observa que ya ha empezado un baile de identidades. 

El segundo relato, Fantasmas, recoge la historia de Azul, un detective a quien Blanco le ha pedido que investigue a Negro. Observemos como en este relato los nombres propios son substituidos por colores, factor que no impide que la trama cobre sentido. Probablemente, este sea el relato más complejo de entender. En algún momento, tuve la sensación que Auster estaba jugando conmigo, pero el escritor dispone de crédito, y proseguí con la lectura.

El tercer relato, La Habitación Cerrada, trata sobre la historia de un escritor que descubre que su gran amigo de la infancia ha desaparecido. Este relato nos aporta mayor sentido que ninguno de los anteriores, para comprender todo aquello que se puede comprender de esta novela.

Sin embargo, es muy probable que al finalizar la Trilogía de Nueva York nos sintamos abrumados, engañados, estafados. Por eso es importante recordar que en esta historia no importa cual sea la trama, ya que es una historia que habla sobre la lucha. Sobre la lucha por mantener la identidad cuando un evento traumático nos enfrenta a nosotros mismos, hasta el punto de cuestionarnos si somos quien realmente creemos que somos. 

No sé de qué modo te impactará esta novela, pero de lo que sí estoy seguro, es que no saldrás de ella siendo la misma persona que entró. Como dice Auster, "una historia sin final perdura eternamente".

Un abrazo

CANCIÓN DE HIELO Y FUEGO II

CHOQUE DE REYES - George R. R. Martin

"La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen, para provecho de gentes que si se conocen pero que no se masacran."
Paul Valéry

Tras finalizar el segundo tomo de la saga Canción de Hielo y Fuego, me veo obligado a corregir algunas de las afirmaciones que presenté en la reseña de Juego de Tronos. En primer lugar, debo admitir que el nivel narrativo y descriptivo de Choque de Reyes es muy elevado. Me ha llamado especialmente la atención la precisión del vocabulario en todas las temáticas que abarca la obra. Comprendo que Martin está apostando el todo por el todo por esta opera magna, y se me hace difícil imaginar el volumen de horas que se requiere invertir para realizar un trabajo de esta magnitud. A pesar de que es una historia de ficción, del género fantástico, se puede inferir a través de su lectura que hay un trabajo de documentación exhaustivo, previo a la redacción.

Si tenemos en cuenta simplemente la descripción de las vestimentas y armaduras de cada uno de los personajes, con la palabra exacta para cada una de las piezas específicas, de dicha indumentaria ya vemos que el listón de exigencia está ubicado cerca de la perfección. Lo mismo ocurre con la descripción de los paisajes, de los instrumentos de guerra y de las estratagemas militares, o con la gestión del reino. Es una obra solemne y Martin debe ser muy consciente de la responsabilidad que conlleva haber creado una novela que está transformando el género. Viendo este trabajo faraónico, no es de extrañar que entre tomo y tomo de la saga, pasen entre dos y seis años. De hecho, son bien conocidos los problemas que están vislumbrando los productores de la serie televisiva basada en la adaptación de esta saga, ya que la versión televisiva avanza más deprisa que el original escrito, y teniendo en cuenta que el escritor norteamericano predijo que la obra finalizaría con el séptimo u octavo tomo, existe la posibilidad de que la adaptación adelante a su original. Algo inaudito, que implicaría o bien hacer varias temporadas de cada libro, o bien inventar un final distinto para la serie (factor que disgustaría a los seguidores de la saga). Veremos a ver qué ocurre. De momento, Martin ha declarado recientemente que tiene un plan para resolver este entuerto.

Así pues, en Choque de reyes observamos que el esfuerzo de adentrarse en la saga ha valido la pena, y poco a poco el lector encuentra en la lectura ciertas gratificaciones. La historia empieza a cobrar sentido y la tensión entre los distintos candidatos al trono de hierro vuelve la lectura prácticamente hipnótica. Es una novela rica en contrastes y ante todo, siempre verosímil. Es la oportunidad perfecta para aislarnos de nuestra existencia, y adentrarnos en un mundo creado por la imaginación de un genio. Un mundo basto e inabarcable en el que el sentido de la justicia se ve corrompido permanentemente por el anhelo de poder. Sin embargo, algunos héroes se mueven por honor y lealtad a unos principios ancestrales. El pulso está servido y a medida que nos adentramos en la tupida trama, los interrogantes y las expectativas aumentan.




La lectura es altamente recomendable. En mi opinión Choque de Reyes es la recompensa a haber leído previamente Juego de Tronos, que quizás cumple una función introductoria (inevitable para una obra de estas dimensiones). Ahora, a pesar de que van apareciendo nuevos personajes permanentemente, ya nos hemos familiarizado íntimamente  con los protagonistas y empezamos a disfrutar de la alternancia de sus historias. El hecho de que la narración no sea secuencial ya no es un escollo para conectar con el desarrollo de la trama. De hecho- y aquí está el segundo punto en el que debo rectificar en relación a mi anterior reseña de la saga- dudo mucho que esta obra pudiese ser narrada de modo secuencial, ya que para la cantidad de aventuras de cada personaje, serían necesarias un par de bibliotecas. Afortunadamente, la literatura permite al autor alternar con cierta simultaneidad las distintas tramas secundarias, de modo que el lector implicado pueda seguir sin excesiva dificultad el devenir del libro.

En estos momentos, tengo en mis manos el tercer volumen de esta saga: Tormenta de Espadas, y espero poder relatar en breve una reseña sobre mi lectura. Lo cierto es que estoy emocionado por conocer la situación de algunos personajes, tras la Batalla de AguasNegras


Hasta la próxima.

miércoles, 29 de octubre de 2014

DOCTOR SUEÑO

DOCTOR SUEÑO - Stephen King

"Lee los buenos libros primero; lo más seguro es que no alcances a leerlos todos."
Henry David Thoreau

Me ha encantado que el propio Stephen King reconozca que hacer una secuela del Resplandor era una empresa que dificilmente convencería a todo el mundo. King se disculpa de antemano y admite que han pasado varias décadas entre ambos libros y que ni siquiera él es el mismo que escribió El Resplandor. El acto de escribir es inevitablemente un reflejo del individuo que se esconde tras el escritor, y ¿Quién es inmune al paso del tiempo, al impacto de las vivencias, al deterioro de la vida?

Aún así, el Doctor Sueño es una novela fresca y nada previsible. Relata la vida de Danny Torrance (el pequeño de los Torrance) en plena edad adulta. Lo cierto es que la vida no le ha ido demasiado bien,  a pesar de que el niño apuntaba maneras en El Resplandor. Lo acontecido en el Overlook le ha dejado marcado de un modo difícil de gestionar. A ello hay que añadir la trágica herencia que le deja su padre a modo de adicción.



Sin embargo, el Stephen King de 2013, es un escritor que guarda una dosis de esperanza (que no vemos por ejemplo en La Niebla) y ofrece en este relato una segunda oportunidad para uno de los personajes más queridos de su saga. Esa segunda oportunidad aparece en forma de niña: Abra Stone. Una niña en la que Danny se ve reflejado por diversos motivos trascendentales, entre los cuales está el hecho de que se encuentra gravemente en peligro.

El relato es algo más previsible que el anterior, pero sin embargo la intriga va en aumento y la redacción de la obra es precisa e impecable. Por lo que si leíste El Resplandor, te va a gustar leer Doctor Sueño.

Un abrazo.

EL RESPLANDOR

EL RESPLANDOR - Stephen King

"Adquirir el hábito de la lectura es construirse un refugio contra casi todas las miserias de la vida." 
William Somerset Maugham

En este blog tuvimos la oportunidad de analizar en su día La Cúpula, una novela apasionante del maestro del suspense. Precisamente, a partir de La Cúpula, surgió en mí un fuerte interés en la obra de King. Tras leer El Resplandor y su secuela: El Doctor sueño, me confieso fan y seguidor del oriundo de Maine (Portland). De hecho, durante este último mes he iniciado un pequeño proyecto que consiste en la recopilación de toda su obra, que espero poder exponer y reseñar progresivamente en este blog.

El Resplandor es un título que de un modo u otro es conocido por una amplia mayoría de la gente. Lamentablemente, muchos conocíamos la película, la adaptación cinematográfica que Stanley Kubrik realizó, a pesar de las protestas de Stephen King, que quedó muy descontento con los cambios que el director neoyorkino realizó, probablemente para acercar la historia a su propio universo creativo.

Stephen King
Stanley Kubrik














Debo confesar que la película me encantó en su día. La vi con 16 años a oscuras en compañía femenina, y quizás por ese entorno contextual la recuerdo con cariño. Sin embargo, el libro es exponencialmente más rico en términos de trama narrativa. Jack Torrance es quizás el personaje que ya no podemos separar de la interpretación de Jack Nicholson. Quizás el Hotel Overlook también ha sido representado de modo verosímil. Sin embargo, a partir de aquí, pocas similitudes fidedignas encontramos entre novela y película.


Jack Nicholson en el papel de Jack Torrance
Ciñéndonos estrictamente a la novela, que al fin y al cabo, es el tejido original de la historia, cabe destacar la capacidad con la que el narrador omnisciente se adentra en la mente de los personajes. En este sentido es interesante la evolución de Jack Torrance, un adicto al alcohol, que se presenta desde el inicio de la novela como un sujeto en constante contención emocional. En términos coloquiales, Jack es una bomba a punto de estallar. Y es que desde el principio del texto, el lector siente que algo va mal y que no va a mejorar. A pesar de esta evidencia inicial, la novela atrapa al lector de un modo prácticamente inigualable. Llegados a este punto debo confesar que El Resplandor, es a día de hoy una de mis novelas preferidas. Cómo iba diciendo, sigue el esquema de Crónica de una Muerte Anunciada, de Gabriel García Márquez. Lo importante no es saber qué va a ocurrir, sino el modo en como el narrador nos suministra progresivamente dosis inacabables de adrenalina y emoción. Y en este sentido, el modo en como Jack Torrance se desdobla y se lleva al límite del bien y el mal permanentemente, otorga un realismo a la novela que con tan solo recordarlo se me eriza la piel.



No quiero adelantar ningún concepto más porque es fundamental que la lectura se realice libre de prejuicios. Se que es complicado hacerlo tras leer críticas o reseñas, pero independientemente de mi opinión, la lectura vale la pena, y su final es trepidante. Y puestos a decirlo, el inicio también es idílico. Así que se trata de una obra perfecta de principio a fin. Carente de la carga de la literatura clásica y elitista, pero con la calidad requerida para que la obra sea de un nivel que sobrepasa el notable.

Un abrazo.

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER - Milan Kundera

"El placer de leer es doble cuando se vive con otra persona con la que compartir los libros." Katherine Mansfield

Descubrir a Kundera ha sido el mejor regalo de este 2014. En un artículo de El País (http://cultura.elpais.com/cultura/2014/10/07/babelia/1412702194_822403.html) vi que Kundera figuraba entre los favoritos a hacerse con el premio Nobel de Literatura, que finalmente se ha llevado el francés Patrik Modiano (escritor que analizaremos pronto en este blog). Junto con Kundera, aparecía Philip Roth y Haruki Murakami, tres escritores con el don de gustar a los críticos; tres escritores que sin duda merecen especial dedicación ya que son referentes inequívocos de la literatura elitista, de la literatura de concurso.

La insoportable levedad del ser figura en varias listas reconocidas como una de las mejores novelas de la historia. Probablemente no por la story, es decir por la trama o suceso, si no por el plot, es decir por el argumento, o en la jerga de Aristótoles, por la fábula (Mythós). El qué de la historia son los relatos paralelos de amores e infidelidades de Tomás y Teresa, de Fran y Sabrina, de Tomás y Sabrina, de Sabrina y Teresa... así como el recorrido biográfico por los fracasos traumáticos de cada uno de estos personajes. Todas las historias suceden entre Praga y Zurich, aunque sin lugar a duda, son historias del pueblo Checo. Historias cotidianas de un pueblo, en un momento histórico extremadamente delicado. A través de la historia de estos personajes tan delicados y humanos, Kundera nos acerca al ambiente de tensión permanente que se vivía en la República Checa durante 1968. Me llamó especialmente la atención la elección y construcción de los personajes: de Teresa, tan acomplejada como apasionada. Con la extrema necesidad de alejarse del referente materno que tanto detesta. También me pareció impecable el desarrollo del personaje de Tomás con esa guerra incomprendida por separar el sexo del amor. No me olvido de la búsqueda de sentido que Sabrina persigue a lo largo de toda su vida. Una vida en la que se traiciona permanentemente así misma, alejándose de un destino esperanzador, alejándose del peso, volviéndose leve, prácticamente volátil, hasta llegar al extremo contrario del lugar al que quería llegar.

Para explicar el cómo de la historia hace falta analizar diversos factores. En primer lugar, la estructura. El discurso narrativo se divide en siete partes, en las que se alterna la presencia de diferentes personajes, y en las que se puede observar el cambio de perspectiva en una misma acción. Dicho de otra manera, el escritor, utiliza un mismo evento de la trama y lo recupera posteriormente desde el prisma de otro personaje, de manera que el evento parece absolutamente distinto según lo veamos desde los ojos de uno u otro personaje.

En segundo lugar, el narrador, que no el autor de la obra. Así pues el narrador se configura en esta novela como omnisciencia editorial (como diría Norman Friedman), es decir, como narrador heterodiegético con abundante presencia en el texto. La novela oscila entre el relato en tercera persona de la trama y las reflexiones filosóficas del narrador, que sirven para enmarcar la profundidad humanista de las interacciones de los protagonistas, y para dotar de un sentido final; de intencionalidad narrativa a la novela.

Entre algunas de las reflexiones que plantea, de modo ordenado e inteligible, cabe destacar la reflexión inicial, que precede a la primera parte, sobre la necesidad del eterno retorno de Nietzsche; la reflexión sobre la levedad y el peso, disyuntiva iniciada por Parménides, que Kundera recupera y traslada a un espacio de reflexión existencialista; y la reflexión sobre la existencia o ausencia de Dios, como modelo de la imagen y semejanza del hombre.


Así pues, una de las preguntas que se plantea a lo largo de la novela es si el peso es tal y como decía Parménides de mayor índole negativa que la levedad. Kundera demuestra a través de la decadencia y renacimiento de sus personajes, que la levedad es mayor castigo que el peso. La levedad es la consecuencia de una existencia en soledad, de la libertad sin apegos, de una vida sin sentido. El amor es una carga, es sacrificio, es a menudo lamento; una lucha contra la naturaleza infiel del hombre. Pero al mismo tiempo el amor da un sentido de pertenencia a este mundo, de pertenencia a la raza humana.

Volveremos a hablar de Kundera. La lectura de su obra parece absolutamente necesaria. Este fin de semana intentaré ver la adaptación cinematográfica, en la que participó Juliette Binoche.

Un abrazo.

LOS PROPIOS DIOSES

LOS PROPIOS DIOSES - Isaac Asimov

"La lectura es a la mente lo que el ejercicio al cuerpo." Joseph Addison

Buscando en mi famosa lista de los 100 mejores libros de la literatura, encontré esta novela. Conocía los ensayos de física y astronomía del autor ruso, y había oído hablar de la saga Fundación. Sin embargo, reconozco que no había leído ninguna novela de Asimov hasta que llegó a mis manos Los Propios Dioses.

Esta lectura ha significado para mí un antes y un después como lector y escritor. He aprendido que la imaginación es infinita y que por lo tanto, aún existen espacios en blanco para crear historias nuevas. Siempre había oído que la literatura es una repetición permanente de cosas que ya existen. Incluso la literatura fantástica alude a leyendas y eventos de épocas pasadas. ¿Podemos, entonces, inventar algo absolutamente nuevo? Puede que todo lo que aparece en nuestra mente ya esté ahí dentro. A veces, son elementos reales transcritos en lenguaje onírico, pero al fin y al cabo, lo que construimos con la imaginación es una suma de elementos ya existentes; la mezcla, la combinación, el caos de elementos registrados en nuestra memoria. Probablemente, Isaac Asimov lleva al límite esta afirmación con toda su obra. El registro de la Ciencia Ficción y sus extensos conocimientos de física, le permiten proyectar una cosmovisión, sobre elementos que no han ocurrido, pero que tienen verosimilitud para acontecer en el futuro. 



En Los Propios Dioses nos encontramos con una novela hipnótica dividida en tres partes absolutamente distintas. Hay una trama en común, pero el salto en el espacio y el tiempo es enorme entre cada una de estas tres partes. Además, la lectura es altamente recomendable. Compleja por todos los conocimientos que aparecen relacionados con física y astronomía, pero muy entretenida y absorbente. En algunos momentos, el lector siente que forma parte de un momento histórico de la humanidad, por la pasión con la que los científicos debaten sobre la gran cuestión. La tensión es un ingrediente permanente, así como la lucha entre la ética y la codicia. 

Vale la pena destacar la segunda parte de la obra por su originalidad y por el modo en como materializa la existencia de un universo paralelo regido por leyes físicas absolutamente distintas a las que rigen el nuestro. Curiosamente, este planteamiento está muy relacionado con la la teoría de los Multiversos, teoría física revolucionaria que probablemente pase al olvido o a la gloria en las próximas pruebas en el Colisionador de Hadrones. Esto me lleva a pensar que a pesar de que Julio Verne es considerado el gran vidente de la literatura, probablemente, Isaac Asimov realizó cosmovisiones del futuro mucho más precisas, tanto en sus reflexiones sobre inteligencia artificial y robótica, como en sus atrevidas teorías físicas.



Los Propios Dioses es una novela notable que vale la pena leer. Isaac Asimov es adictivo y por ello pronto compartiré con vosotros las reseñas de la saga Fundación.

Un abrazo

EL INCREÍBLE VIAJE DEL FAQUIR QUE SE QUEDÓ ATRAPADO EN UN ARMARIO DE IKEA

EL INCREIBLE VIAJE DEL FAQUIR QUE SE QUEDÓ ATRAPADO EN UN ARMARIO DE IKEA - Romain Puértolas

"Nuestra verdadera nacionalidad es la humanidad." Herbert George Wells

"Espero que las personas finalmente se den cuenta de que solo hay una raza - la raza humana- y que todos somos miembros de ella." Margaret Atwood


Si alguna vez has tenido que hacer tiempo en un aeropuerto entenderás lo que quiero decir. Yo soy un adicto de la lectura y últimamente aprovecho mis estancias en aeropuertos para acercarme a un Relay y dejarme sorprender por algún libro que me pueda entretener durante el viaje en avión. 

El pasado mes de abril viajé al centro de Europa para conocer Praga, Viena y Budapest. Por aquellos días necesitaba urgentemente algo de humor en mi vida y me dejé aconsejar por la dependienta del Relay de El Prat. "Este libro es muy divertido. A la gente le está encantando", me comentó convincente. Y así es como llegó a mis manos este libro de título infinito.

Romain Puértolas realiza una crítica al racismo y a la densa burocracia que hay en los puestos fronterizos. Y lo hace desde el humor. Un humor sencillo, de gags repetitivos que hacen que la lectura sea fácil de digerir.

Sin embargo, debo ser honesto, y a pesar de que el libro es simpático, me sorprende que se haya convertido en best seller. Un nuevo ejemplo de que algo está cambiando en la literatura; cada vez menos aristocrática y elitista; cada vez más banal.


Ejemplos de este estilo de literatura los encontramos últimamente a pares. Véase La analfabeta que salvó un país o El abuelo que saltó por la ventana y se largó. Ambos del escritor sueco Jonas Jonasson. Libros que me temo no van a aparecer en este blog, a menos que un alud de demanda me empuje a cambiar de opinión

Es cierto que a menudo necesitamos dietas más livianas. No siempre apetece enredarse en las reflexiones filosóficas de Kundera, o en la ciencia ficción precisa y compleja de Isaac Asimov. A veces sólo queremos olvidarnos de toda la carga de la vida real, y poner el automático en nuestro esclavizado cerebro. Pero a mi parecer, es necesario encontrar un punto intermedio. Un mínimo de calidad que yo no he encontrado en la obra de Puértolas.

De todos modos, me alegro de que las editoriales hayan apostado por su obra, y que se valoren las novelas que apuestan por un discurso alegre y esperanzador. La mejor manera de sacar tu propia conclusión y disfrutar de las aventuras de Dhjamal Mekhan Dooyeghas es leyendo el libro.

Un abrazo.



viernes, 10 de octubre de 2014

CANCIÓN DE HIELO Y FUEGO I

JUEGO DE TRONOS - George R. R. Martin

"Todo poder es una conspiración permanente."
Honoré de Balzac

Lo prometido es deuda, y cómo dije en la presentación del blog, hace algo más de un año, no pretendo comentar solo grandes clásicos de la literatura. También quiero que haya un espacio para los grandes títulos del momento. En ocasiones de estilo algo más ligero o comercial y como consecuencia, menos elaborados. Debo confesar que ni mucho menos hay un problema de elaboración o de horas de dedicación en la obra que nos concierne hoy.  

JUEGO DE TRONOS  es el primer macro ejemplar de Canción de Hielo y Fuego, una extensa serie de 7 libros (de momento se espera que la séptima novela de Martin ponga el punto y final a la saga, aunque siempre puede haber sorpresas). De momento, ya están publicados al castellano los 5 primeros volúmenes de esta ópera magna que tanto se ha popularizado en los últimos años a través de la adaptación televisiva que ha realizado la cadena HBO. Muy interesantes y recomendables las ediciones de lujo de Gigamesh.

Martin ha conseguido lo que a principios de los 90 todavía parecía imposible: enterrar definitivamente al maestro J. R. R. Tolkien, como propietario del monopolio del género fantástico. Los 7 reinos disponen de un nivel de detalle tan preciso, que dejan los mapas de la tierra media a la altura de un boceto. Y espero que Tolkien me perdone por lo que acabo de decir, pero realmente ya no es solo una cuestión de cantidad, que también, sino de la calidad con la que el autor Norteamericano ha logrado revitalizar un género que empezaba a oler a vino añejo; demasiado añejo.

Sin embargo, el reto que supone leer estos libros no es pequeño. Debemos comprender que estamos accediendo a un universo ficticio construído piedra a piedra, y rama a rama. Cada ciudadano tiene un nombre y un apellido, forma parte de una familia, con su respectivo árbol genealógico, y además subyugados a un determinado feudo, coordinado por su reino, con su propio estudio heráldico… En fin, dedicación exclusiva para ser experto de la saga.



De todos modos, se trata de una lectura que mejora a la vez que progresa la trama, en ocasiones excesivamente lenta o inconexa, a consecuencia del tipo de estructura formal, en la que pasamos de un personaje a otro en cada capítulo, con lo que augmenta la intriga por cada una de las tramas, al mismo tiempo que perdemos levemente el hilo de lo que ya ha acontecido cuando nos reincorporamos de nuevo a éstas. De hecho, Martin, ha creado algunos recopilatorios de personajes para aquellos lectores que prefieren ir por partes para no perderse. Eso también tiene cierto riesgo, ya que el orden que sigue el libro es cronológico y por lo tanto, si leemos todo lo que acontece con un solo personaje es posible que cuando nos iniciemos en la lectura del siguiente, tengamos que volver al inicio de la trama cronológica y no entendamos algunos eventos solapados en el tiempo.

Por lo tanto, aconsejo una lectura relajada y calmada, y sin miedo a tomar oxígeno entre tomo y tomo de la saga. Yo de momento estoy a punto de concluir el segundo libro (Choque de Reyes)  y no tengo especial prisa en terminar, ya que una dedicación exclusiva me impediría avanzar en la lectura de otros géneros tanto o más nutritivos. No quiero casarme con nadie y mucho menos por una moda.

Por lo que se refiere al contenido estricto, cabe destacar la capacidad que tiene el autor para crear héroes, algo vital en el género fantástico. En este sentido, sólo nos queda felicitarle por el excelente personaje de Daenerys Targaryen, o por el brillante y sarcástico Tyrion Lannister. Este es el gran acierto y éxito de la saga, sus increíbles personajes. Imperfectos, ansiosos de poder, erráticos, valientes, cobardes, astutos... Así como los giros narrativos inesperados que suele añadir en los desenlaces de cada bloque temático.

Un ficción descrita con tanto nivel de detalle, que quizás es momento de preguntarnos, si le falta algo para ser real. Hablaremos próximamente de Choque de Reyes.

Nos vemos en el próximo libro

jueves, 9 de octubre de 2014

FAHRENHEIT 451

FAHRENHEIT 451 - Ray Bradbury 

"El libro es fuerza, es valor, es fuerza, es alimento; antorcha del pensamiento y manantial del amor."
Rubén Darío 

Con FAHRENHEIT 451 terminamos la trilogía esencial de las novelas de ficción distópica. En este blog ya hemos tenido la oportunidad de hablar y debatir sobre 1984, de George Orwell, y de Un Mundo Feliz, de Aldous Huxley (véanse entradas antiguas). Nos encontramos, pues, con una oportunidad única para realizar un análisis transversal de estas tres obras, de lectura obligatoria.

Antes, claro está, me gustaría hacer alguna mención sobre una de las obras maestras de Ray Bradbury, junto con sus Crónicas Marcianas. Del ilustre escritor norteamericano cabe destacar su capacidad para devorar libros. Es escritor por necesidad, pero su formación inicial es la de un lector famélico con recursos para saciarse. Prueba de ello es su capacidad para citar otros libros, y para hablar de literatura con un dominio fuera de lo común (como vemos en el enfrentamiento en la central de bomberos entre Beatty y Montag, antagonista y protagonista de la obra respectivamente).

Ante todo, esta obra supone una crítica contra la quema de libros como medio de control de la plebe; Hay que tener en cuenta, que esta obra se publicó en 1953, en plena caza de brujas del senador Joseph McCarthy, uno de los grandes censuradores del comunismo. También alude a la quemada de libros promovida por la Alemania Nazi. La idea de que el mejor modo de tener el apoyo del pueblo, no es solo el ofrecimiento permanente de panem et circenses, sino también la supresión de recursos intelectuales que ayuden al individuo a tener su propia opinión moral y racional sobre asuntos de alta trascendencia social.


Por lo que se refiere, en sentido estricto, al estilo narrativo de la obra que nos concierne, me gustaría enfatizar la excelente idea inicial de la novela, que propone un futuro reciente en el que los bomberos se encargan de quemar los libros, ya que éstos generan dudas e infelicidad, según el gobierno. Debo confesar que me parece brillante este cambio de rol en la figura del bombero. Una idea sencilla que lleva la obra a la excelencia. Por otro lado, la lectura es fluída, aunque los diálogos resultan en ocasiones sobredramatizados. Es de hecho, una novela breve, y con un diseño de la trama impecable, por lo que se puede digerir fácilmente. Seguramente el lector exigente necesitará de una segunda y tercera lectura si quiere comprender todos los simbolismos subyacentes, así como el modo en como Bradbury ha engranado la novela, para que parezca una fábula sencilla.

Puestos a comparar la susodicha obra, con las dos novelas distópicas que le preceden, me gustaría hacer algún comentario sobre sus similitudes.
  1. En primer lugar, la presencia de un futuro decepcionante, donde una minoría poderosa ejerce un control absoluto sobre la muchedumbre social.
  2. En segundo lugar, la presencia de un protagonista, que es a su vez un individuo rebelde, alguien que cuestiona la realidad presente, en definitiva, una tara del sistema.
  3. En tercer lugar, la imposibilidad para cambiar un sistema totalitario, que se autoavastece de su idiosincrasia inmortal.
Estas son solo tres de las tantísimas características que comparten las tres obras, que por cierto os animo a leer ya que suponen un ejercicio de reflexión muy nutritivo. Sin embargo, cada una de ellas tiene sus peculiaridades, su propia motivación de creación, y sus propias marcas identitarias. A pesar de que las tres se escribieron en períodos post-bélicos (o post Guerra Mundial), observamos que el marco conceptual en el que se desarrolla 1984 es exponencialmente más pesimista, que el de sus dos hermanas. Está claro que Winston Smith mantiene similitudes con Montag y con John el Salvaje; los tres están dispuestos a dar su vida por unos ideales. Sin embargo, Winston Smith (1984) se enfrenta a un sistema infalible, meticulosamente detallado por George Orwell, y aún consciente de ello interpone su desafío al régimen por amor y por pulsión vital. En el caso de John el Salvaje (Un Mundo Feliz) nos encontramos con un personaje extraído de un contexto salvaje, que es incorporado de novo a un sistema social que promueve la promiscuidad y el consumo de Soma, es decir, de medicación psiquiátrica antidepresiva. El sistema descrito por Aldous Huxley en Un Mundo Feliz, es un sistema dirigido por una élite de tecnócratas, científicos seleccionados para diseñar un mundo matemáticamente infalible, donde, de nuevo, no hay espacio para Shakespeare ni para ninguna otra expresión artística. Curiosamente, en 1984, la sexualidad es reprimida y queda reducida a un mero proceso de procreación y mantenimiento de la especie humana, para lograr el mismo efecto: someter a la humanidad a un control total que les impida rebelarse, darse cuenta de que son la mayoría, y que unida podría aplastar al régimen. Dos modos distintos de plasmar en una analogía literaria, los grandes miedos que azotaban a ambos escritores. Miedos que en gran medida se hicieron realidad. Actualmente, vivimos en una sociedad estructurada en castas. Por un lado una élite de mandatarios poderosos y por otro lado, una gran masa de obreros. De todos modos, ese es otro tema y deberá ser tratado en otra ocasión; muy probablemente por otro autor y no en este blog.

Finalmente, nos encontramos con Montag, que tiene mucho en común con Winston Smith, ya que siempre ha vivido en el mismo sistema, no conoce nada anterior. Winston Smith, puede conocerlo gracias a sus visitas al barrio obrero y a su trabajo en el Ministerio de la Verdad, y Montag gracias a los libros, a Faber y a la comunidad de Out-Siders, que hay al otro lado del río. A ambos, un sistema con recursos altamente represivos les perseguirá sin escrúpulo alguno. La policía del pensamiento y los sabuesos (1984 y Fahrenheit 451, respectivamente).




El debate que queda después de estas notas es extenso e inabarcable para esta entrada. Por ello invito a todos los lectores de este blog a que planteen sus dudas y opiniones. De todos modos, me quiero quedar con una idea a modo de conclusión: La lectura es terapéutica, la lectura es liberadora.

Un abrazo,

nos vemos en el siguiente libro :)




miércoles, 8 de octubre de 2014

LOLITA

LOLITA - Vladir Nabokov

"Te estoy tejiendo un par de alas, sé que te irás cuando termine... pero no soporto verte sin volar." 
Andrés Castuera-Micher

Qué extraña historia de amor. La biografía de un demente; de un asesino tal vez. 
Me inicié en la lectura de Lolita, por esa asignatura pendiente, que me guardan todos los clásicos. La literatura rusa siempre me ha pellizcado la curiosidad, y seguro que en los próximos tiempos volveré a responder a su llamada. 

Nabokov es uno de esos autores densos, que mezclan en su prosa el dramatismo del Yo lírico, con descripciones extensas y detalladas. Quizás los filtros del tiempo no le han invitado a la fiesta del siglo XXI. Sin embargo, la marca LOLITA, perdura en nuestras vidas, en nuestro léxico informal; probablemente, en algunos, en forma de perversión prohibida.



Opino que es un libro no apto para el lector novel, ya que la trama avanza lenta y las introspecciones psicológicas del narrador (en primera persona) resultan algo irreales, con un exceso del romanticismo Beckeriano, que tanto embellece los relatos cortos, y que tanto sobrecarga las novelas extensas. Lolita es un libro que censura los encuentros sexuales y pone el émfasis en el enfrentamiento entre el deseo irracional del narrador y su capacidad de autocensurarse.

De todos modos, vale la pena, para lectores avanzados y escritores, analizar detalladamente el modo en como con poca acción, Nabokov consigue tejer una historia compleja y visceral, en la que destaca sobretodo la involución verosímil de sus dos protagonistas principales.

Es el relato de un trastorno mental, narrado en primera persona por un poeta, un intelectual. Una novela es un viaje, o debe serlo, solía decir mi profesor de literatura. LOLITA, lo es, sin lugar a dudas.
Ahora bien, quien busque un viaje lleno de noches ardientes y descripciones prohibidas explícitas, no las hallará en LOLITA. Lo que hallará es un juicio de valores, ya sea contra el narrador o contra si mismo.

miércoles, 26 de febrero de 2014

LA METAMORFOSIS



LA METAMORFOSIS - Franz Kafka

"La soledad se admira y desea cuando no se sufre, pero la necesidad humana de compartir cosas es evidente"
Carmen Martín Gaite

Son muchos los que conocen uno de los comienzos narrativos más populares de nuestra historia:

"Cuando Gregor Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto."

Son las primeras palabras de La Metamorfosis, un breve relato sobre la repugnante transformación de Gregor Samsa, un comerciante de viajes que con su trabajo y esfuerzo ha mantenido a sus padres y a su hermana hasta que ocurre un suceso inesperado. Así pues, Samsa es un personaje ordinario que vive en un mundo ordinario y que un día es llamado a un gran cambio. De nuevo, un guión que sigue una estructura arquetípica del Viaje del Héroe. La cuestión aquí es averiguar cuál es el aprendizaje real que ofrece esta lectura metafísica.

De hecho, para algunos críticos, esta transformación simboliza el efecto del egoísmo ajeno cuando éste nos golpea con fuerza en momentos de extrema vulnerabilidad. En este sentido, podemos encontrar una extraordinaria coincidencia en La muerte de Ivan Ilitxk, de Lev Tolstoi. En ambas novelas el protagonista es abandonado por los suyos en el momento más crucial de su existencia. En el caso de la obra maestra de Tolstoi, es la mujer de Ivan Ilitx la que ve a su marido como un lastre, y por ello pone todo su empeño en la planificación de su viudez. En el caso de Gregor Samsa, es su familia la que no logra adaptarse al caos, y comienza a valorar la opción de dejarle morir. La diferencia está en que en la obra de Kafka no hay consuelo posible, del mismo modo en que tampoco lo había en 1984; mientras que en La muerte de Ivan Ilitx existe el personaje de Gerasim, el criado que representa el amor más poderoso: la compasión incondicional. Llegados a este punto, es interesante observar como la guerra interna de un escritor suele quedar plasmada a fuego en su obra. Ya lo vimos en 1984, dónde la grave enfermedad que azotaba a Orwell, le impidió proyectar un haz de esperanza en su narración; y también lo vemos en La Metamorfosis.

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El ser moribundo que produce asco y repugnancia en el Otro es un Leimotiv que ha sido tratado repetidamente a lo largo de la historia de la literatura. Ya en la Biblia, la figura del leproso aparece como un elemento de rechazo profundo.

Sin embargo, lo más curioso de esta novela del escritor oriundo de Praga es que la analogía que utiliza para representar esta transformación decadente es claramente hiperbólica; propia de una esquizofrenia paranoide en la que el sujeto presenta claras alucinaciones somáticas. No es menos curioso el modo en como Kafka elige la opción de transformar a su personaje, probablemente autobiográfico, en un repugnante insecto. Esta figura metafórica le permite evocar en el lector una sensación de repugnancia hacia si mismo, a la vez que enseña el asco que los demás sienten hacia él, hacia su propio abandono. Kafka consigue uno de los grandes retos del escritor: provocar emoción en el lector. En este caso concreto, se trata de producir asco y repugnancia. Y lo consigue con creces.

No sabemos que llevó exactamente a Kafka a escribir semejante relato autodestructivo. En mi opinión tampoco es un relato de moraleja sencilla. Lo que si es cierto es que probablemente, el amigo Franz, desconocía por completo la existencia de herramientas sanadoras como lo son la escucha activa, la ayuda terapéutica, o el Coaching Generativo. Hubiese sido un placer poder crear un espacio de trabajo con el talentoso escritor para indagar sobre sus profundas heridas identitarias y conocer los orígenes de ese abandono degenerativo que plasmó sobre si mismo; quién sabe si por ser judío, con lo que eso conlleva en nuestra, aún, sociedad racista.

Volveremos a trabajar con Kafka más adelante, en sus novelas El Castillo y El Proceso, para indagar un poco más en su visión compleja y metafórica del mundo que lo rodeaba. Y hablaremos de como sostener la desesperanza, elemento recurrente en los últimos libros que hemos analizado en el blog.

lunes, 24 de febrero de 2014

1984

1984 - George Orwell


"Las cadenas de la esclavitud solamente atan las manos: es la mente lo que hace al hombre libre o esclavo"
Franz Grillparzer

El 8 de junio de 1949, George Orwell publicaba 1984, la que para muchos es su obra maestra (con el permiso de Rebelión en la Granja). El escritor y periodista británico inició la redacción de esta ficción distópica en 1947, cuando las atrocidades acaecidas durante la Segunda Guerra Mundial estaban muy a flor de piel; presentes. De hecho, los Juicios de Núrenberg, que se habían celebrado entre el 20 de noviembre de 1945 i el 16 de agosto de 1946, fueron proyectados internacionalmente como un gran evento, un escarmiento memorable. Allí se escarbó sin tapujos y se dieron a conocer los sádicos detalles que el Partido Nazi había llevado a cabo desde 1939 hasta su derrota en 1945.

Es interesante que George Orwell redactase esta obra estando muy enfermo. Enfermo hasta el punto que en enero de 1950, pocos meses después de la publicación de 1984, el escritor moría de tuberculosis en un frío hospital de Londres. Isaac Asimov comentó en cierta ocasión que "el conocimiento que tenía de que su muerte era inminente pudo haber influido en el tono encarnizado del libro". Y quiero quedarme con esta idea antes de adentrarme en el análisis de la obra.



La primera impresión al acabar la lectura es que 1984 me ha dejado desolado. Es un relato duro y desesperanzador. Si al menos fuese mera ficción, pero lamentablemente, esta obra de carácter futurista, nos resuena como real, como posible. El mismo George Orwell decía lo siguiente sobre su libro:

"Yo no creo que el género de sociedad que describo vaya a suceder forzosamente, pero lo que sí creo es que puede ocurrir algo parecido."

En cierto modo, ya está ocurriendo algo parecido en nuestra sociedad. Vivimos aletargados por un panem et circenses astutamente diseñado por una oligarquía que entiende el poder "como un fin en si mismo y no como un medio." Los medios de comunicación actúan en realidad como medios de distorsión al servicio del dinero. Pero a estas alturas de la partida, no voy a ser yo quien descubra el entramado subyacente. 



El personaje de Winston somos todos y cada uno de nosotros. Winston representa la duda, el instinto que grita que existe una realidad mejor, el anhelo por la libertad. Winston es el protagonista sodomizado, vejado y alienado; es el alma inhibida, a quien se le ha prohibido cumplir con su sentido en la vida. Lamentablemente, Viktor Frankl y George Orwell nunca se llegaron a conocer y quizás eso fue determinante para el desenlace de la obra.

Es evidente que Orwell nos dejó material suficiente como para hacer un blog sólo dedicado a esta obra, y a pesar del interés que despierta en mí, yo soy un promiscuo de la literatura y no puedo casarme con nadie, tampoco con 1984. Sin embargo, hay un fragmento que he querido rescatar de mi lectura, antes de que lo que tengo que decir caiga por el "agujero de la memoria."


"Julia reflexionó sobre ello:
-A eso no pueden obligarte - dijo al cabo de un rato- Es lo único que no pueden hacer. Pueden forzarte a decir cualquier cosa, pero no hay manera de que te lo hagan creer. Dentro de ti no pueden entrar nunca." 

-Eso es verdad- dijo Winston con un poco más de esperanza-. No pueden penetrar en nuestra alma. Si podemos sentir que merece la pena seguir siendo humanos, aunque esto no tenga ningún resultado positivo, los habremos derrotado."

Lamento que el autor se sintiese demasiado desolado como para creer en esta idea. Su ingenio le llevo a encontrar el modo narrativo de negar a sus personajes la posibilidad de seguir siendo libres en espíritu. Sin embargo, yo quiero quedarme con este instante crucial.

Viktor Frankl, en El hombre en busca de sentido narró apasionadamente su propio infierno en un campo de concentración. Paradójicamente, su visión es distinta, y su voz nunca llegó a perder la fe, puesto que mientras existe sentido, el sufrimiento no desemboca en desesperanza.

En la vida, todos libramos guerras, ello forma parte de nuestro propio Viaje del Héroe. Sin embargo, siempre existe una salida, aunque no la conozcamos. Confiar en el sentido que la vida nos depara como decía Frankl, y mantener siempre el canal abierto, como pedía Marta Graham, son nuestras dos únicas opciones, cuando la humanidad es sólo ceniza.

Sigamos leyendo.



sábado, 22 de febrero de 2014

EL VIEJO Y EL MAR

 EL VIEJO Y EL MAR - Ernest Hemingway

"La lectura hace al hombre completo; la conversación, ágil, y el escribir, preciso"
Sir Francis Bacon

En 1953, Ernest Hemingway aceptaba los 35.000 dólares correspondientes al premio Nóbel de Literatura. Y digo aceptaba y no recogía, puesto que jamás llegó a ir a Estocolmo. Algunos críticos creen que no quería que le recordaran vestido de pingüino. Él, en cambio, se justificó alegando que había tenido dos accidentes de avión en África. Quizás fueran ambas cosas, o quizás ninguna, pero de lo que no queda ninguna duda es que el escritor estadounidense tenía una personalidad arrolladora, la que se le presupone a un genio.

A pesar de que hubo disparidad de opiniones entre el jurado, que incluso llegó a valorar dejar desierto el premio ese año, finalmente, el Best Seller que el escritor y periodista nacido en Oak Park (Illinois) había publicado un año antes, colmó el vaso de sus méritos para hacerse con el premio. Méritos que ya había cosechado anteriormente con obras excepcionales como ¿Por quién doblan las campanas? o Fiesta.


Así pues, El viejo y el Mar supuso el cénit del reconocimiento para Ernest Hemingway. Ésta obra también le llevo a ganar el premio Pullitzer de 1953. Sin embargo, ¿está la obra a la altura de su reconocimiento?

Personalmente, inicié la lectura de esta escueta historia con unas expectativas y una emoción sin precedentes. El libro tiene una doble lectura. Por un lado, la historia de Santiago, un pescador cubano,  en plena senectud, que se lanza al mar por enésima vez. Por otro lado, un debate filosófico subyacente sobre la existencia, sobre el sentido de la vida y de la muerte. Hemingway consigue apuñalarnos el plexo solar con un relato potente que genera ponderadamente emoción brotando a borbotones a través de las palabras. El estilo narrativo es sencillo y digerible, con esa falsa simplicidad que tanto dominaba Becker. Además, las descripciones que intercala con el diálogo interior del viejo, son fértiles en vocabulario y léxico.

Esta lectura me recordó de algún modo a Platero y yo, del también premio Nóbel de Literatura, Juan Ramón Jiménez, por la ternura con la que está escrito; por el modo en como la historia consigue emocionarnos, sin permitirnos entrar en esa barca. Resulta contradictorio puesto que Hemingway nos deja entrar hasta lo más profundo de la mente de Santiago, a través del contenido dialogado de su guerra interna, pero, sin embargo, el narrador no nos deja compartir su barca. Santiago está sólo en el mar, su única compañía es ese enorme pez que se ha propuesto luchar hasta el fin. Y es que sólo a través de la soledad, el viejo y el mar, tiene sentido como la obra maestra que es.  




El viejo y el mar es sobretodo un relato humano, una historia de amor ,al fin y al cabo; de amor  a la vida, amor a cada una de las partes de nuestro cuerpo, amor al "chico", amor al mar, amor al pez.
Permíteme que deje una pregunta en el aire ¿Dónde acaba el viejo y dónde empieza el pez?


jueves, 30 de enero de 2014

HISTORIA ARGENTINA

HISTORIA ARGENTINA - Rodrigo Fresán

"Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos"
Jorge Luis Borges

Recién terminé con la página 266 de este libro y siento la imperiosa necesidad de escribir algo en este blog sobre lo que me ha ocurrido con esta... novela, recopilatorio de cuentos, o como dice el mismo Fresán, ni una cosa ni la otra, escojo la opción C.
Lo cierto es que lo primero que me viene a la cabeza es que debo volver a leer este libro. Por primera vez desde que empecé este blog me encuentro ante un estilo narrativo que empequeñece cualquier atisbo de ilusión por ser algún día escritor. Digamos que Rodrigo Fresán reventó la velocidad de la luz, se pasó de revoluciones, se escapó. 

Historia Argentina es la revolución de la narrativa pop; es una pieza literaria donde el cómo resulta más impactante que el qué. No pretendo restar importancia al contenido de la obra, pero el modo en como Fresán hila el relato, ensombrece al mismo relato. Fresán detiene el tiempo con una prosa que posee tanta musicalidad que podría ser recitada como lírica. Sin embargo, la lectura es accesible, liviana.



En términos terapéuticos, es tan hipnótica su lectura qué sólo por ello resulta terapéutica. Además, la obra funciona a modo de extenso psicoanálisis para cerrar las heridas de la historia de este país llamado Argentina, tan brutalmente golpeado por las vicisitudes del destino.

De todos modos, debo advertir al lector iniciado que probablemente ésta no sea una obra apta para todos los públicos. Historia Argentina es un puzzle intelectual que se sostiene flotando sobre el aire, sobre un cable de funambulista, y que sólo Fresán puede rescatar. Tómatelo como un reto. Si yo digo que no es apta para ti, entonces corre a una librería a buscar este libro y trata de leerlo. No importa lo que el libro haga contigo, pero ciertamente, va a ser una experiencia transformadora.

Chapeau