LOS PROPIOS DIOSES - Isaac Asimov
"La lectura es a la mente lo que el ejercicio al cuerpo." Joseph Addison
Buscando en mi famosa lista de los 100 mejores libros de la literatura, encontré esta novela. Conocía los ensayos de física y astronomía del autor ruso, y había oído hablar de la saga Fundación. Sin embargo, reconozco que no había leído ninguna novela de Asimov hasta que llegó a mis manos Los Propios Dioses.
Esta lectura ha significado para mí un antes y un después como lector y escritor. He aprendido que la imaginación es infinita y que por lo tanto, aún existen espacios en blanco para crear historias nuevas. Siempre había oído que la literatura es una repetición permanente de cosas que ya existen. Incluso la literatura fantástica alude a leyendas y eventos de épocas pasadas. ¿Podemos, entonces, inventar algo absolutamente nuevo? Puede que todo lo que aparece en nuestra mente ya esté ahí dentro. A veces, son elementos reales transcritos en lenguaje onírico, pero al fin y al cabo, lo que construimos con la imaginación es una suma de elementos ya existentes; la mezcla, la combinación, el caos de elementos registrados en nuestra memoria. Probablemente, Isaac Asimov lleva al límite esta afirmación con toda su obra. El registro de la Ciencia Ficción y sus extensos conocimientos de física, le permiten proyectar una cosmovisión, sobre elementos que no han ocurrido, pero que tienen verosimilitud para acontecer en el futuro.
En Los Propios Dioses nos encontramos con una novela hipnótica dividida en tres partes absolutamente distintas. Hay una trama en común, pero el salto en el espacio y el tiempo es enorme entre cada una de estas tres partes. Además, la lectura es altamente recomendable. Compleja por todos los conocimientos que aparecen relacionados con física y astronomía, pero muy entretenida y absorbente. En algunos momentos, el lector siente que forma parte de un momento histórico de la humanidad, por la pasión con la que los científicos debaten sobre la gran cuestión. La tensión es un ingrediente permanente, así como la lucha entre la ética y la codicia.
Vale la pena destacar la segunda parte de la obra por su originalidad y por el modo en como materializa la existencia de un universo paralelo regido por leyes físicas absolutamente distintas a las que rigen el nuestro. Curiosamente, este planteamiento está muy relacionado con la la teoría de los Multiversos, teoría física revolucionaria que probablemente pase al olvido o a la gloria en las próximas pruebas en el Colisionador de Hadrones. Esto me lleva a pensar que a pesar de que Julio Verne es considerado el gran vidente de la literatura, probablemente, Isaac Asimov realizó cosmovisiones del futuro mucho más precisas, tanto en sus reflexiones sobre inteligencia artificial y robótica, como en sus atrevidas teorías físicas.
Los Propios Dioses es una novela notable que vale la pena leer. Isaac Asimov es adictivo y por ello pronto compartiré con vosotros las reseñas de la saga Fundación.
Un abrazo


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