JUEGO DE TRONOS - George R. R. Martin
Honoré de Balzac
Lo
prometido es deuda, y cómo dije en la presentación del blog, hace algo más de
un año, no pretendo comentar solo grandes clásicos de la literatura. También
quiero que haya un espacio para los grandes títulos del momento. En ocasiones
de estilo algo más ligero o comercial y como consecuencia, menos elaborados. Debo confesar que ni mucho menos
hay un problema de elaboración o de horas de dedicación en la obra
que nos concierne hoy.
JUEGO
DE TRONOS es el primer macro ejemplar de Canción de
Hielo y Fuego, una extensa serie de 7 libros (de momento se espera que la
séptima novela de Martin ponga el punto y final a la saga, aunque
siempre puede haber sorpresas). De momento, ya están publicados al castellano
los 5 primeros volúmenes de esta ópera magna que tanto se ha popularizado en
los últimos años a través de la adaptación televisiva que ha realizado la
cadena HBO. Muy interesantes y recomendables las ediciones de lujo de Gigamesh.
Martin ha conseguido lo que a principios de los 90
todavía parecía imposible: enterrar definitivamente al maestro J. R. R. Tolkien, como propietario del monopolio del género fantástico. Los 7 reinos
disponen de un nivel de detalle tan preciso, que dejan los mapas de la tierra
media a la altura de un boceto. Y espero que Tolkien me perdone por lo que acabo de decir, pero realmente ya no
es solo una cuestión de cantidad, que también, sino de la calidad con la que el
autor Norteamericano ha logrado revitalizar un género que empezaba a oler a
vino añejo; demasiado añejo.
Sin
embargo, el reto que supone leer estos libros no es pequeño. Debemos comprender
que estamos accediendo a un universo ficticio construído piedra a piedra, y rama
a rama. Cada ciudadano tiene un nombre y un apellido, forma parte de una
familia, con su respectivo árbol genealógico, y además subyugados a un
determinado feudo, coordinado por su reino, con su propio estudio heráldico… En
fin, dedicación exclusiva para ser experto de la saga.
De
todos modos, se trata de una lectura que mejora a la vez que progresa la trama,
en ocasiones excesivamente lenta o inconexa, a consecuencia del tipo de
estructura formal, en la que pasamos de un personaje a otro en cada capítulo,
con lo que augmenta la intriga por cada una de las tramas, al mismo tiempo que
perdemos levemente el hilo de lo que ya ha acontecido cuando nos reincorporamos
de nuevo a éstas. De hecho, Martin,
ha creado algunos recopilatorios de personajes para aquellos lectores que
prefieren ir por partes para no perderse. Eso también tiene cierto riesgo, ya
que el orden que sigue el libro es cronológico y por lo tanto, si leemos todo
lo que acontece con un solo personaje es posible que cuando nos iniciemos en la
lectura del siguiente, tengamos que volver al inicio de la trama cronológica y
no entendamos algunos eventos solapados en el tiempo.
Por lo
tanto, aconsejo una lectura relajada y calmada, y sin miedo a tomar oxígeno
entre tomo y tomo de la saga. Yo de momento estoy a punto de concluir el
segundo libro (Choque de Reyes) y no tengo especial prisa en terminar, ya que
una dedicación exclusiva me impediría avanzar en la lectura de otros géneros
tanto o más nutritivos. No quiero casarme con nadie y mucho menos por una moda.
Por
lo
que se refiere al contenido estricto, cabe destacar la capacidad que
tiene el
autor para crear héroes, algo vital en el género fantástico. En este
sentido, sólo
nos queda felicitarle por el excelente personaje de Daenerys Targaryen, o
por
el brillante y sarcástico Tyrion Lannister. Este es el gran acierto y
éxito de
la saga, sus increíbles personajes. Imperfectos, ansiosos de poder,
erráticos,
valientes, cobardes, astutos... Así como los giros narrativos
inesperados que suele añadir en los desenlaces de cada bloque temático.
Un
ficción descrita con tanto nivel de detalle, que quizás es momento de
preguntarnos, si le falta algo para ser real. Hablaremos próximamente de
Choque de Reyes.

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